Abogados del estado y puertas giratorias.

Si hay un cuerpo realmente pernicioso en la administración española es el de los abogados del estado. Unos juristas con una gran preparación, que todo hay que decirlo, pero que acostumbran a mirar por encima del hombro a los demás abogados, y hasta a los jueces y fiscales.

Unas personas a las que les cabe el Estado en la cabeza, o más bien la gran cantidad de normas legales que dificultad la vida de los 47 millones de españoles… Y que confunden memoria con inteligencia.

Pero que listos lo son, y un rato largo. Desde la actual ministra de defensa, que evidentemente no tiene ni puta idea de temas militares, o la vicepresidenta, tan espabilada para colocar a su marido, también abogado del estado, faltaría más, en Telefónica, con un sueldo millonario. (El marido de la primera se dedica a turbios negocios, que para él deben de ser negocios pero para las empresas por las que pasa no dejan de ser ruina, pura y dura). Continúa leyendo Abogados del estado y puertas giratorias.

Procuradores, caros e innecesarios.

La égida de Ruiz Gallardón fue maravillosa para los procuradores de los tribunales.

Este hombre, en su ignorancia jurídica, por lo menos práctica, que ya sabemos que es fiscal por oposición, mimó a esta profesión, cada vez más denostada por los juristas, dada su innecesaridad, en estos tiempos de tramitación de los procedimientos por correo electrónico, con el cual el abogado podría presentar perfectamente sus escritos, y recibir las notificaciones judiciales o de la fiscalía correspondientes, sin necesidad de intermediarios, que lo único que hacen es incrementar el coste del servicio.

Así viene sucediendo en la práctica totalidad de los países, de forma que el procurador escasamente subsiste en unos 50 países, cuándo el mundo tiene alrededor de 200.

¿Qué problema hay para que el abogado no pueda comunicarse directamente con el juzgado, y necesite ir de la mano de un procurador de los tribunales? Continúa leyendo Procuradores, caros e innecesarios.

Privilegios para altos cargos de 18 gobiernos distintos.

La crisis actual, una vez más, vamos a pagarla el pueblo llano, las clases pasivas, los funcionarios, y los contribuyentes en general –que somos todos- mediante el incremento del IVA y otros impuestos, que ya se anuncia…

La clase dirigente (por llamarla de alguna manera, aunque realmente habría que denominarla la clase inepta) se librará de la quema, y seguirá usando y abusando del Estado y las diversas Administraciones Públicas, en provecho propio. Y para muestra, un botón.

Al comienzo de la transición, esa que ahora se quiere enterrar, por mor de volver a las luchas fratricidas y enfrentamientos entre hermanos, que fueron el preludio de la guerra civil, se organizó una gran polémica con las pensiones vitalicias de que disfrutaban quienes habían sido ministros en los diversos gobiernos de Franco (alrededor de un centenar de personas), y que les permitían vivir con dignidad a quienes habían descuidado su vida profesional, o, simplemente, la habían abandonado, por el servicio público. Al final, y tras mucha polémica, se llegó a una solución de consenso, consistente en dejarles una paga durante dos años, que les permitiera rehacer su actividad laboral, una vez cesados, pues ya sabemos que aquí no dimite nadie o casi nadie. Continúa leyendo Privilegios para altos cargos de 18 gobiernos distintos.