Cataluña.

Pertenecí durante más de quince años al colegio oficial de Graduados Sociales de Barcelona, precisamente por ser uno de los que mejor funcionaban de España, prestando numerosos servicios a los colegiados, y defendiendo notablemente la profesión.

Cuando la deriva nacionalista fue aumentando, comenzaron a enviar sus publicaciones, circulares, etc., única y exclusivamente en catalán. Tras escribirles para pedirles, con toda educación, que a los colegiados del resto de España hiciesen el favor de seguir escribiéndonos en castellano, me contestaron que los compañeros querían que todo fuese en catalán, por lo que no me quedo más remedio que darme de baja. Tal vez por eso mismo nunca recibí la medalla de bronce al mérito colegial, que se imponía a los quince años de colegiación sin problema alguno… Continúa leyendo Cataluña.

Dos justicias distintas.

Dicen que la medida de la democracia es la existencia de un poder judicial independiente. Y digo poder judicial, no fiscalía, que no deja de ser un apéndice del poder ejecutivo, y desgraciadamente lo estamos viendo cada día más.

En España no tenemos un verdadero poder judicial, y es hora ya de decirlo, con toda claridad. El poder judicial está subordinado al poder ejecutivo, y los jueces independientes disfrutan de su independencia…, pero en juzgados unipersonales, donde las posibilidades de molestar son mínimas. Los ascensos se realizan por criterios ideológicos y/o afiliación a determinadas asociaciones judiciales -que son el brazo de los partidos políticos correspondientes-, y el Consejo General del Poder Judicial es una entelequia, que nos cuesta carísima de mantener, y cuyos miembros viven no ya como canónigos, sino como obispos (de los de antes), y representan a los partidos políticos que les han nombrado en la administración de justicia.

Por no hablar de los jueces por el cuarto turno, es decir “a dedo”, elegidos con criterios de amistad, afinidades políticas, etc., pero muy escasamente por méritos profesionales. Por supuesto que hay honrosas excepciones, pero hablo de la regla general. Continúa leyendo Dos justicias distintas.